Parabenos: qué son y porqué deberías evitarlos

Parabenos: qué son y porqué deberías evitarlos

Alerta de spoiler: Los ingredientes que alargan la vida de tus cosméticos pueden ser los peores enemigos para tu piel.

Así es, los conservantes -conocidos como "parabenos"- diseñados para evitar que bacterias, moho, levaduras y hongos se desarrollen en tus productos cosméticos, podrían en realidad irritar tu dermis y hacer más daño que bien.

Peor aún, tienen el potencial de interferir en tu sistema reproductivo e incluso pueden estar relacionados con el desarrollo del cáncer.

¿Quieres saber más de estos conservantes perjudiciales que ocupan un lugar destacado en las listas de ingredientes de muchos cosméticos? Estupendo, porque voy a responder a todas sus preguntas sobre los parabenos ¡tu piel te lo agradecerá más adelante!

¿Qué son los parabenos?

Los también llamados parabenes son un grupo de ingredientes de uso común que actúan como conservantes en productos de cuidado personal y cosméticos.

¿Por qué? Porque cualquier producto que contenga agua tiene el potencial de estropearse por el crecimiento de bacterias, hongos y otros microorganismos.

Cuando estos gérmenes se sienten como en casa en nuestros protectores solares, champús o cremas favoritas, pueden provocar problemas desagradables como moho, decoloración, mal olor y una degradación total del producto y su eficacia.

Si has abierto una crema vieja y te has encontrado con una capa verde formada alrededor del borde de la tapa, o tal vez has notado que tu rímel de hace años comienza a desarrollar un olor y una textura extraña, entonces sabes de lo que estamos hablando.

Irónicamente, previenen el crecimiento de estos microorganismos y mejoran la vida útil de los productos de cuidado personal a través de una gran variedad de categorías de cosméticos, y así hacerlos más seguros para que los usemos.

Sin embargo, los parabenos presentan sus propios riesgos asociados, lo que indica que estos conservantes tienen más de una contrapartida negativa.

Tu limpiador facial, crema de manos, loción corporal, protector solar, pasta de dientes, maquillaje, etc. podrían durar más tiempo si incluyeran parabenos, pero estarías usando un producto que te expone a peligros de salud y ambientales.

¿Dónde se encuentran?

Los parabenos se derivan del ácido parahidroxibenzoico (PHBA). El PHBA se encuentra de forma natural en muchas frutas y verduras, como por ejemplo:

  • Arándanos
  • Zanahorias
  • Cerezas
  • Pepinos
  • Cebollas

Muchas personas creen que todo lo que sale de la tierra es beneficioso para utilizar sobre nuestra piel, pero esto no es cierto. No te comerías cualquier baya que encontraras en el bosque, ¿verdad?

Las mismas preocupaciones sobre la toxicidad se aplican a los parabenos: aunque los utilizados en los cosméticos son idénticos al PHBA que se encuentra en la naturaleza, no significa que sean seguros de usar en los cosméticos que ponemos sobre nuestra piel.

Sin embargo, no se limita a los cosméticos; estos conservantes también se utilizan para mejorar la vida útil de diversos alimentos y medicamentos, por lo que los peligros de los parabenos también están presentes en la dieta y en la medicación.

Cada vez somos más conscientes de que lo que comemos afecta a nuestra salud, y de la misma forma deberíamos preocuparnos por los ingredientes que utilizamos para el cuidado de la piel.

Químicos fuertes y tóxicos pueden penetrar en la piel y entrar en nuestro flujo sanguíneo, donde pueden desencadenar una serie de consecuencias para nuestro cutis y salud en general.

Por eso es preciso que elijamos cuidadosamente nuestros cosméticos y productos de aseo, evitando -entre otras cosas- los parabenos.

Los parabenos en los cosméticos

Como he dicho antes, los fabricantes incorporan estos compuestos a sus fórmulas como agentes antimicrobianos para prolongar la vida útil de una amplia gama de productos de cuidado personal, incluyendo todo, desde productos de afeitado, hasta cremas hidratantes, serums de primera calidad y productos para el cuidado del cabello.

(Nota: Los parabenos se han eliminado en su mayoría de los productos desodorantes, por lo que puedes ser un poco menos cuidadoso cuando compres en ese pasillo, ¡pero siempre ten cuidado con el aluminio!)

Pero no esperes ver una gran etiqueta roja de advertencia pegada en un costado de su envase. Tendrás que ser más dinámico para evitar los peligros de los parabenos en el cuidado de la piel.

Si no estás seguro de si el producto que estás viendo contiene estos conservantes, lee la etiqueta de los ingredientes (INCI) para ver si en ella se enumeran uno o más compuestos habituales.

He enumerado los más utilizados para que puedas aprender a reconocerlos rápidamente y pasar al siguiente producto.

Lista de parabenos:

  • Benzylparaben
  • Butylparaben
  • Ethylparaben
  • Isobutylparaben
  • Isopropilparaben
  • Metilparabeno
  • Propylparaben

Por lo general, en la etiqueta de los ingredientes de un producto figurará más de un parabeno contenido en su fórmula -que son bastante fáciles de identificar en función del nombre-.

Aprender a leer las etiquetas de los ingredientes es importante para convertirse en un consumidor bien educado, que puede evitar los peligros de los parabenos.

Los peligros de los parabenos

Ahora que sabes qué son y cómo se usan en los cosméticos, podemos ver las razones por las que estos ingredientes no son seguros, y cómo estos conservantes que salvan vidas pueden ser realmente asesinos del cutis.

Es cierto que las marcas han incluido parabenos en sus fórmulas desde la década de 1950 para prevenir el crecimiento de bacterias en sus productos.

Sin embargo, la investigación reciente sugiere que estos compuestos presentan una serie de controversias sobre la salud y efectos secundarios que pueden hacer más daño que bien.

Efectos secundarios

Nuestra piel puede absorber los productos que le aplicamos, lo que significa que los ingredientes que se encuentran dentro de estos productos tienen el potencial de llegar a nuestro flujo sanguíneo.

Una de las mayores preocupaciones sobre los parabenos es que no sólo penetran en la piel, entran en nuestro flujo sanguíneo y permanecen en nuestros tejidos, sino que una vez que han entrado en nuestros cuerpos, estos químicos imitan los efectos del estrógeno.

El estrógeno es una hormona sexual que afecta a un gran número de funciones corporales, especialmente en las mujeres, pero también en los hombres.

La lista de los posibles efectos secundarios de estos conservantes que se derivan de la acción estrogénica de estos químicos y sus propiedades relacionadas incluyen, pero no se limitan a:

  • Afectar a la tez causando inflamación, promoviendo el envejecimiento prematuro y provocando alergias.
  • Alterar la salud reproductiva perjudicando el comportamiento sexual, interfiriendo con el desarrollo del cerebro sexual, y produciendo problemas de fertilidad.
  • Interrumpir el sistema endocrino y presentar problemas como la pubertad precoz, lo que puede conducir a más problemas en el futuro.
  • Aumentar el riesgo de posibles cánceres de mama, endometrio, útero, ovarios y piel.
  • Presentar preocupaciones de seguridad en el ecosistema con niveles de parabenos presentes en animales y muestras ambientales.

Voy a examinar más a fondo cada uno de estos efectos secundarios a continuación.

Los parabenos y la tez

¿Has comprado alguna vez un producto para el cuidado de la piel que se anuncia para resolver los problemas de tu cutis, pero no importa lo bien que lo utilices en tu rutina de día y de noche, el problema parece que no desaparece?

Sí, a mí también me ha pasado. Sé lo frustrante que puede ser.

A veces, la razón por la que los obstinados problemas de piel no desaparecen es porque los ingredientes que contienen los productos para combatir el acné o eliminar las arrugas en realidad empeoran esos mismos problemas, no los mejoran.

Y lo mismo se aplica en presencia de parabenos, especialmente para los tipos de piel grasa.

Acné

¿Has oído hablar de un brote hormonal? Para algunos, son recuerdos lejanos de la pubertad, pero para otros, los brotes hormonales son un problema muy real que dura mucho más allá de la mayoría de edad, de los embarazos y hasta la edad adulta.

Los brotes hormonales no son divertidos; los granos suelen aparecer a lo largo de la línea de la mandíbula, pero están incrustadas profundamente en las capas profundas de la piel, lo que significa que las bacterias son difíciles de alcanzar y aún más difíciles de eliminar.

Si a esto le sumamos el aumento hormonal natural de nuestro cuerpo cuando estamos estresados o en esa época del mes, podríamos estar ante un problema difícil de solucionar.

Si estás luchando con el acné hormonal, probablemente seas consciente del papel que juega el estrógeno en el estado del cutis.

Si hay demasiado presente en el flujo sanguíneo, tu cuerpo tratará de equilibrarse, enviando el estrógeno a los receptores de andrógenos de las células de la piel que están esperando para capturar estas hormonas y excretarlas a través de la barrera exterior de tu cuerpo.

¿Traducción? Inflamación masiva, brotes y acné.

Si usas cosméticos para el acné que tienen parabenos -que imitan el estrógeno en la sangre-, podrías estar saboteando tu propia lucha.

Envejecimiento

Seamos realistas, todos estamos secretamente detrás de la fuente de la juventud -y si aún no estás a la caza, confía en mí, ¡lo estarás!-.

Así que, tanto si buscas prevenir los signos del envejecimiento como si buscas productos de belleza que puedan ayudar a retroceder un poco el reloj, escucha este mensaje alto y claro: en este estudio, se encontró que los parabenos favorecen el envejecimiento de la piel, o lo que es lo mismo, el desarrollo de líneas finas y arrugas en el rostro.

Básicamente, los metilparabenos -uno de los parabenos más comunes en los cosméticos- disminuyeron la capacidad de proliferación de los queratinocitos.

Los queratinocitos son las células de la piel responsables de producir queratina en la epidermis, la proteína que le da fuerza a tu dermis. Juntos, la queratina, el colágeno y la elastina evitan que la piel se vuelva flácida, pierda su elasticidad y desarrolle arrugas.

Aunque la producción de queratina disminuye de forma natural con la edad, no te haces ningún favor al aplicar parabenos que dificultan el crecimiento de los queratinocitos.

La próxima vez que compres productos antienvejecimiento, comprueba la etiqueta de los ingredientes para asegurarte de que no contienen estos conservantes.

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Sensibilidad de la piel

Si tienes la piel sensible, debes tener especial cuidado en saber qué son los parabenes y cómo evitarlos.

Estos ingredientes conservantes son increíblemente agresivos, y es probable que desencadenen una reacción en tu delicada tez.

Muchas personas han reportado alergias al metilparabeno, que se manifiestan como dermatitis de contacto como:

  • Picazón
  • Ampollas y sarpullido
  • Parches secos y escamosos
  • Ardor, escozor, hinchazón o sensibilidad

La sensibilidad a los parabenes también puede empeorar los síntomas de la rosácea.

Si has añadido un nuevo producto a tu rutina de cuidado de la piel y estás experimentando cualquiera de las reacciones anteriores, comprueba la lista para ver si el metilparabeno u otro parabeno podría ser el culpable.

Los parabenos y la salud reproductiva

El estrógeno es una hormona sexual, por lo que tiene sentido que la acción estrogénica de los parabenos pueda jugar un papel en nuestra salud reproductiva.

Por ejemplo, este estudio demostró que la presencia de butilparabeno perjudicaba el comportamiento sexual en las mujeres.

El mismo estudio reveló que el desarrollo del cerebro sexual puede ser más sensible a los efectos del butilparabeno.

Como resultado, las familias con niños pequeños deben ser muy cautelosas para evitar los peligros de este compuesto en el cuidado de la piel y en los alimentos.

Y si eres hombre y piensas que estás libre de sus efectos en la salud reproductiva, estás muy equivocado: los experimentos han demostrado que los parabenes pueden provocar infertilidad en los hombres.

Afectaron negativamente la vitalidad de los espermatozoides, tanto in-vitro -fuera del cuerpo- como in-vivo -dentro del cuerpo-.

Esto significa que estas recomendaciones son para todos los miembros de la familia.

Parabenos y sistema endocrino

Al imitar el estrógeno, los parabenes interrumpen el funcionamiento de las hormonas en el sistema endocrino.

El sistema endocrino es responsable de una cantidad impresionante de funciones corporales como la reproducción, la eliminación de desechos, la digestión y el metabolismo; la ciencia sólo está comenzando a rascar la superficie de las formas en que los parabenos podrían mostrar efectos de alteración endocrina.

Por ejemplo, este estudio concluye que los compuestos químicos de los parabenos en los productos de cuidado personal estaban vinculados a una pubertad adelantada en las niñas.

El estudio explica que esto es peligroso porque una pubertad temprana aumenta el riesgo de las niñas de tener problemas de salud mental y conductas de riesgo en la adolescencia, pero también aumenta el riesgo de cáncer de mama y de ovarios a largo plazo.

Incluso si no tienes una hija adolescente a la que hay que proteger de los peligros de los parabenes, las mujeres embarazadas también tienen que tener cuidado, pues la exposición a estas sustancias químicas en el útero puede interrumpir el desarrollo endocrino antes del nacimiento.

Los parabenos y el cáncer

El estrógeno -y las sustancias químicas sintéticas que actúan como estrógeno, como los parabenos- desempeñan un papel importante en la estimulación de la división de las células mamarias, además de afectar a otras hormonas que estimulan la división de las células mamarias.

El cuerpo tiene dificultades para descomponer el estrógeno sintético, lo que hace que se acumule en las células grasas, sobre todo en el tejido mamario.

La alta exposición al estrógeno y sus contrapartes sintéticas puede aumentar el riesgo de cáncer de mama, por lo que es comprensible que la investigación haya encontrado grandes concentraciones de parabenes en los tumores de mama humanos.

Los niveles de estrógeno manipulados no sólo aumentan el riesgo de cáncer de mama, sino que la actividad estrogénica de los parabenos también puede aumentar la probabilidad de cáncer de endometrio y de útero, así como los problemas de fertilidad.

Varios estudios toxicológicos han encontrado otros riesgos de cáncer y varios efectos secundarios relacionados con los parabenos.

Por ejemplo, en un experimento se comprobó que la piel tratada con metilparabeno mostraba una reacción adversa cuando se exponía a la luz solar.

Con una baja exposición a los rayos ultravioleta, la diferencia era insignificante, pero a niveles más altos de exposición al sol, la piel mostraba una muerte celular y un incremento en la producción de óxido nítrico.

Sus conclusiones indican que los productos con metilparabeno pueden causar daños en la piel cuando se exponen al sol, lo que podría aumentar el riesgo de cáncer de piel, daños en el ADN y fotoenvejecimiento prematuro.

Si te aplicas un protector solar que tenga parabenes antes de salir al exterior, podrías hacerte más vulnerable al sol en lugar de protegerte de él.

Los parabenos y el medio ambiente

Sin embargo, el problema no termina ahí. Al igual que la oxibenzona, estos conservantes se encuentran ahora en el organismo de animales como peces, osos y aves.

Estos hallazgos indican que los parabenos no sólo son inseguros para los humanos, sino que también pueden presentar problemas de seguridad para el medio ambiente en general.

Podemos teorizar sobre el efecto de los parabenes presentes en la especie humana, pero no se sabe con certeza qué efectos secundarios negativos podrían tener estas sustancias químicas en el metabolismo, la salud reproductiva o la expresión genética de nuestros homólogos animales.

También se han detectado niveles de parabenos en aguas residuales, piscinas, ríos, suelo y polvo doméstico.

¿Por qué? Porque los productos que contienen sustancias químicas tóxicas y que se aplican en la piel, pueden ser arrastrados dentro de nuestro sistema de alcantarillado y liberados en el medio ambiente, ya sea que se deslicen por el desagüe de la ducha o se eliminen por nuestra orina, amenazando así nuestro ecosistema de varias maneras.

Si esto suena impactante, no te culpo por estar sorprendido.

La mayoría de los grandes fabricantes cosméticos no difunden todos los peligrosos efectos secundarios de sus ingredientes.

Pero depende de ti, como consumidor responsable, leer todo sobre el cuidado de la piel y cómo puedes hacer tu parte simplemente tomando decisiones de compra informadas y conscientes.

Cosméticos sin parabenos

La Comisión Europea es la encargada de regular el uso de conservantes en los cosméticos, indicando qué porcentaje se pueden utilizar en la fórmula de un producto específico, o directamente prohibiendo su uso.

Por ejemplo, en el 2014 la Comisión Europea prohibió el uso de cinco parabenos en los cosméticos: isopropilparabeno, isobutilparabeno, fenilparabeno, bencilparabeno y pentilparabeno.

También redujo la concentración máxima de dos conservantes, el propilparabeno y el butilparabeno, de los límites actuales del 0,4 % si se utilizan por separado y el 0,8 % si se mezclan con otros ésteres al 0,14 % en ambos casos.

Y los prohibió en los productos sin aclarado para la zona del pañal en menores de tres años.

Aunque el porcentaje que se incluye en la fórmula está controlado, lo que no se mira es su cifra total si se suman todos los productos cosméticos que utilizamos a lo largo del día, de la semana, del mes, etc.

Esa pequeña cantidad en un producto quizás no tenga ningún efecto, pero su acumulación sí.

Depende de ti buscar la información del producto para evitar los peligros de estos conservantes.

Y recuerda que el hecho de que algo esté etiquetado como "orgánico" o "natural" no significa necesariamente que esté libre de parabenos, así que no te dejes engañar.

Por supuesto, que es posible encontrar cosméticos sin parabenos sin ningún problema. Un par de marcas que tengo fichadas son Nezeni Cosmetics y Akento, cuyos productos evitan en su totalidad los parabenos, y limitan su nivel de conservantes al mínimo imprescindible.

Conclusión

¿Los parabenos son seguros? Cada vez hay más pruebas científicas que sugieren que todos debemos mantenernos alejados de los parabenos en los cosméticos para el cuidado de la piel y los productos personales.

Así que, aunque solo sea por prevenir, deberías evitarlos al máximo en tu rutina de cuidado personal.

¡Y no te detengas aquí! Infórmate sobre todos los ingredientes peligrosos y los productos químicos tóxicos que los fabricantes introducen en sus fórmulas para que puedas aprender cómo -¡y por qué!- debes evitarlos como si fueran una plaga.

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