Carmen Nieto

Cómo crear una rutina facial adecuada

Si hay algo de lo que pecamos es de ser poco constantes, sobre todo en lo que respecta a la limpieza y cuidado de nuestra piel. No es necesario que os cuente lo importante que es una buena limpieza diaria para que nuestra piel esté sana y bonita.

Por suerte, tenemos a nuestra disposición productos que nos hacen mucho más fácil esta rutina, como los cepillos faciales o las toallitas desmaquillantes.

Cómo crear una rutina facial adecuada

Si no sabes por donde comenzar, te vamos a guiar planificando paso a paso una rutina para tu tipo de piel, que hay que seguir dos veces al día, por la mañana y por la noche.

Paso 1: Conoce tu tipo de piel

Empieza por conocer tu tipo de piel. Solo entonces sabrás cómo cuidarla.

  • La piel seca es escamosa o áspera.
  • La piel grasa es brillante, grasienta, y puede tener poros grandes y abiertos.
  • La piel mixta es seca en las mejillas y grasa en frente, nariz, y barbilla.
  • La piel sensible puede picar, quemar o enrojecerse después de usar maquillaje u otros productos.
  • La piel normal es equilibrada, clara y no sensible.
limpieza

Paso 2: Limpieza

  • Piel normal/mixta: Aunque tengas una piel normal, no es cuestión de coger cualquier jabón y lavarse la cara con él, o de comprar productos lujosos o caros. Debes encontrar el limpiador que funciona para ti. Aplica un limpiador suave con las yemas de los dedos y enjuágate con abundante agua tibia. Después sécate la cara con un tissue. Si ves que tu piel se encuentra tirante o aceitosa, prueba un limpiador diferente.
  • Piel seca: Si tiene la piel seca, utiliza un limpiador suave que no tenga alcohol o fragancia. Estos ingredientes pueden secar la piel aún más. Lava suavemente tu piel, luego enjuágate con abundante agua tibia. No utilices agua caliente porque elimina los aceites naturales de la piel más rápidamente. Trata de exfoliarte una vez a la semana para deshacerte de las células muertas de la piel, esto hará que la piel se vea más clara y más uniforme.
  • Piel grasa: Si tu piel es grasa, utiliza un limpiador espumoso sin aceite para lavarte la cara. Enjuágate con abundante agua tibia. Es recomendable utilizar un tónico astringente después de lavarte la cara, pero cuidado de que no sea irritante.
  • Piel sensible: Si tu piel es sensible, lávala con un limpiador muy suave y enjuágala con agua tibia. Asegúrate de no frotarla, ya que la exfoliación puede irritar la piel sensible. No utilices productos contengan alcohol, jabón, ácidos o fragancia. En su lugar, busca en la etiqueta los ingredientes calmantes como el aloe vera, la manzanilla, los polifenoles de té verde y la avena.
crema

Paso 3: Hidratación

Aunque pienses que eres demasiado joven para necesitar crema hidratante, o tu piel es demasiado grasa, toda piel necesita hidratación. Las cremas hidratantes ayudan a evitar que la piel se seque, por eso es importante utilizarlo a diario, no importa cual sea tu tipo de piel.

Aplícala mientras todavía está húmeda por el lavado para ayudar a sellar la humedad. Si tu piel es acneica o grasa, opta por una hidratante ligera y libre de aceite.

proteccion solar

Paso 4: Protección solar

Aunque tu crema hidratante tenga factor de protección, es siempre una buena idea usar un protector solar adicional. Aunque seas joven, protégete del sol, pues lo notarás en el futuro.

Busca un protector solar que funcione contra los rayos UVA y UVB con un SPF de al menos 30. Aplícatelo todos los días, incluso si no hace sol y hace frío. Los rayos del sol pueden reflejarse en el agua, la arena y la nieve. Reaplícatelo cada dos horas.