Piel con dermatitis atópica: qué es y sus causas

Piel con dermatitis atópica: qué es y sus causas

La dermatitis atópica es una enfermedad de la piel que afecta a un 10-20% de los niños de la población mundial y a un 2-5% de los adultos. Los picores, la descamación o el enrojecimiento de la piel son algunos de los principales síntomas que hacen sospechar de que se padece este trastorno que, por lo general, suele manifestarse antes de los 7 años.

Conocer más a fondo qué es la dermatitis atópica, cuáles son sus causas y sus síntomas, será fundamental para diagnosticarla y combatirla. Por ello, en este post, te cuento todo lo que necesitas saber sobre la piel con dermatitis atópica. Así podrás identificar si la sufres y, en caso de que sea así, poner remedio para reducir las molestias que provoca.

Esta afección es muy molesta para los adultos, más todavía para los niños. Afortunadamente hay varios productos para reducir su incidencia. Aquí tienes un artículo evaluando y comparando cuál es la mejor crema para dermatitis atópica en adultos.

Piel con dermatitis atópica: Qué es y cuáles son sus síntomas

Esta afección, a la que también conocemos como ‘piel atópica’, es una enfermedad crónica de la piel que provoca picor, descamación y enrojecimiento en la piel. Puede aparecer en la cara, el cuero cabelludo y el cuerpo y, aunque principalmente la sufren los niños, lo cierto es que también puede afectar a los adultos.

Los principales síntomas de esta enfermedad son la piel seca, el picor que puede empeorar sobre todo por la noche, eczema en algunas partes del cuerpo, descamación o piel inflamada e irritada al rascarse.

Dermatitis atópica: Causas

Son muchas las causas que provocan su aparición. Incluso hay estudios que la relacionan con el asma y la fiebre del heno, debido al incremento de los casos durante los últimos años.

Pero aunque hay indicios que apuntan en varias direcciones, no hay un resultado claro de qué mecanismos en concreto producen su aparición.

Sea como sea, por el momento, parece que los factores que suelen desencadenar una dermatitis atópica son los siguientes:

La genética

La predisposición genética es uno de los principales factores de riesgo. De hecho, en los últimos años los expertos han podido demostrar a través de algunas pruebas que existe una relación entre la dermatitis atópica, el asma y la fiebre del heno.

Si el padre, la madre o ambos padecen alguna de estas afecciones, lo más probable es que los hijos también la sufran.

El clima

A más frío, más riesgo de tener esta dolencia. Los climas fríos son el medio perfecto para que aparezca esta enfermedad. ¿El motivo? Pues, muy sencillo.

El frío reseca la piel, empeorando aún más si cabe la situación. Por otra parte, la contaminación también es otro de los factores que pueden agravarla considerablemente al estar la piel en contacto con agentes externos altamente irritantes.

Otras causas

Factores como el género, el oficio que se desempeñe o la alergia a algunos tejidos o alimentos pueden provocar también un brote.

Se ha demostrado que las mujeres tienen una mayor predisposición a sufrir dermatitis atópica que los hombres. Además, si en tu trabajo estás continuamente en contacto con agentes irritantes (metales solventes o determinados productos de limpieza), también es muy probable que acabes padeciéndola.

Factores que pueden agravar los síntomas

Aunque les una enfermedad crónica, no siempre provoca los mismos síntomas. Hay épocas en las que no hay ninguna molestia, mientras que hay otros momentos en los que la situación empeora hasta hacerse incluso insoportable.

A esto se le llama brote y son muchos los factores que pueden desencadenarlo como el estrés, el insomnio, el sudor, el tabaco o el alcohol, las alergias a algunos alimentos, al polen o a algunos ácaros, metales (por ejemplo, el níquel), tejidos o a determinados detergentes.

Dermatitis atópica: Cómo combatirla

A día de hoy no se puede curar de forma definitiva, pero sí que es posible eliminar sus síntomas por completo y espaciar al máximo los brotes. Aquí te muestro algunos consejos que te ayudarán a combatir esta enfermedad de la piel para que puedas llevar una vida totalmente normal.

Evita la humedad

La humedad es uno de tus peores enemigos si sufres dermatitis atópica. Por ello, se recomienda mantener una temperatura adecuada en el hogar y evitar la humedad ambiental para evitar sudar.

Procura usar ropa de algodón

Si quieres evitar que vaya a peor, es muy importante que evites tejidos rugosos como la lana u otros tejidos que no transpiren adecuadamente como, por ejemplo, el nylon. Opta mejor por prendas de algodón, un tejido más suave y cómodo que no causa alergias ni irritaciones en la piel.

Evita el clima demasiado frío o caliente

Aunque no puedas elegir dónde vivir, sí que puedes escoger tu lugar de vacaciones. Por ello, a ser posible, elige un destino que no sea demasiado frío ni caluroso para pasar unos días agradables sin que la dermatitis te los estropee.

Lava la ropa nueva antes de ponértela

Si tienes dermatitis y te acabas de comprar un prenda de ropa, por muchas ganas que tengas de estrenarla, es mejor que la laves antes de ponértela. De esta forma, podrás eliminar tanto los residuos del tinte como el perfume de la prenda y evitarás que la piel se irrite o reaccione.

Usa guantes para evitar dañarte la piel cuando te rasques

En pleno brote, es mejor que uses guantes de algodón para evitar hacerte heridas. Por el día es más fácil controlar la tentación de rascarse, pero, por la noche, nuestro subconsciente toma el mando y es posible que te rasques sin darte cuenta y te hagas sangre.

Ten cuidado con el baño

Aunque un baño relajante sea tu mejor forma de relajarte después de un estresante día de trabajo, si tienes dermatitis atópica no es la mejor idea. Es mejor que tomes una ducha en vez de un baño y que el agua no supere los 32º.

En caso de la dermatitis atópica en niños o bebés, se puede recurrir al baño sin exceder los 10 minutos para evitar así un exceso de humedad, tan fatal para la dermatitis.

Además, también se recomienda evitar las esponjas duras y los cepillos de ducha sobre todo cuando se produzca un brote para no irritar aún más la piel, y utilizar siempre aceites de baño que tienen propiedades regenerantes y ayudan a reforzar la función barrera de la piel.

Reduce el estrés

El estrés es unos de los principales factores que desencadenan un brote de dermatitis atópica en adultos. Por ello, en épocas de estrés, se aconseja hacer yoga, meditación o cualquier práctica que te ayude a reducir el estrés y también el riesgo de sufrir un nuevo brote.

Utiliza productos emolientes e hidratantes

Mantener la piel hidratada es fundamental para mantener a raya a la dermatitis atópica. Por esta razón, se recomienda usar productos emolientes (lociones, cremas para el rostro y aceites de ducha o baño) para evitar los picores.

Procura escoger cremas para pieles atópicas cuya fórmula contenga ácidos grasos omega 6 (aceite de onagra o aceite de semilla de uva) e ingredientes activos antioxidantes y antiinflamatorias. Los primeros te ayudarán a suavizar la piel y regenerar la barrera lipídica y los segundos reducirán el enrojecimiento y la inflamación.

En el caso de que el problema se complique, el dermatólogo valorará si es conveniente tratar la dermatitis atópica con un tratamiento a base de corticoides, que alivian el picor y reducen la inflamación más rápidamente.

Dermatitis atópica: Remedios caseros

Además de tener en cuenta estas recomendaciones y usar productos específicos, también puedes combatir la dermatitis atópica con algunos remedios caseros como, por ejemplo:

Aloe vera

Si tienes dermatitis atópica, procura tener en casa una planta de aloe vera ya que es un remedio natural muy eficaz para aliviar los síntomas de un brote. El aloe vera tiene propiedades bactericidas, antisépticas, regeneradoras e hidratante por lo que es, sin duda, el mejor aliado para combatir esta enfermedad de la piel.

Agua salada

O, en su defecto, alguna solución salina. Seguro que has escuchado en más de una ocasión que el mar cura y es totalmente cierto. Aparte de contener vitaminas, sales minerales, aminoácidos y oligoelementos, el agua marina posee propiedades antisépticas y antibacterianas. Podrás comprarla en herbolarios o tiendas online especializadas.

Avena

La avena es un cereal imprescindible para el cuidado de la piel sensible. Gracias a sus propiedades medicinales y sus valores nutricionales, es un alimento muy recomendable para combatir la dermatitis atópica.

Cúrcuma

La cúrcuma es una planta que cuenta con propiedades antiinflamatorias y detoxificantes ya que ayuda depurar el hígado, eliminando todas aquellas sustancias que puedan dañarlo. Por ello, es un excelente remedio casero para tratar la dermatitis o, incluso, la psoriasis.

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