Dermatitis atópica en la cara: causas y remedios

Dermatitis atópica en la cara: causas y remedios

Una enfermedad de la piel que afecta a gran parte de la población es la dermatitis atópica. Puede aparecer tanto en la cara como en el cuerpo. Aunque es más común en bebés y niños, también la pueden sufrir los adultos.

En este artículo te hablaré de la dermatitis atópica en la cara, qué causas la provocan y algunos remedios para sobrellevar sus molestos síntomas, sin renunciar a una vida normal.

Aunque aparece en cualquier parte del cuerpo, cuando lo hace en la cara, no sólo conlleva un malestar físico sino también psicológico. El rostro es, sin duda, la parte más visible de nuestra anatomía y, por ello, puede causar mucha inseguridad a quienes padecen este problema.
Aquí te muestro todo lo que necesitas saber para identificar y tratar esta afección.

Síntomas de la dermatitis atópica facial

Si hay algo que la caracteriza es que viene acompañada de unos síntomas cuanto menos molestos.
Además, cuando afecta a la piel del rostro, se hace incluso más visible y puede llegar a afectar en lo personal a quien lo sufre.

Algunos de los síntomas:

  • Piel extremadamente seca (xerosis).
  • Descamación.
  • Enrojecimiento e inflamación en la epidermis.
  • Irritación de la dermis.
  • Picor, que empeora sobre todo por la noche.
  • Ampollas y costras.
  • Cambios en el tono de la piel.
  • Eczema, o lo que es lo mismo, una erupción de color rojo en la piel.
  • Heridas provocadas por el rascado que incluso supuran y liberan líquido.
  • Piel engrosada y agrietada.

Pero, ¿qué es lo que provoca estos síntomas y cómo se pueden combatir?

Dermatitis atópica facial: Causas y remedios

Causas

La dermatitis atópica se puede dividir en dos fases: activa (brotes) e inactiva (interbrotes). Durante la fase inactiva, la piel está en calma, por así decirlo; mientras que la fase activa, la piel reacciona. Estas son algunas de las principales causas que la desencadenan.

  • Causas genéticas: Aunque se desconoce su origen, está estrechamente relacionada con algunas enfermedades como el asma o la fiebre del heno. Por ello, si algún miembro de tu familia, padece alguna de ellas, es muy probable que tú también lo hayas heredado. De hecho, el eccema será unos de los signos inequívocos.
  • El clima: El frío no le vienen nada bien a la piel y menos a aquella que tiene este problema. Las bajas temperaturas resecan aún más la piel: de hecho, se ha demostrado que las personas que viven en climas fríos tienen más posibilidad de sufrirlo que las que viven en otros más cálidos.
  • La contaminación: Otra de las principales causas es la contaminación ya que irrita la piel y empeora notablemente el problema.
  • Ingredientes y agentes irritantes: La exposición a algunos ingredientes irritantes como algunos productos de limpieza, por ejemplo, es también un factor que puede desencadenar un nuevo brote. Es mejor que los evites y, en caso de que no puedas, procura usar guantes o una mascarillas para evitar entrar en contacto directo con estas sustancias.
  • La alimentación: Algunos alimentos también pueden desencadenar un nuevo brote. Procura evitar, por ejemplo, los productos lácteos, los frutos secos, el marisco o el alcohol.
  • El estrés: Sin duda, uno de los principales factores es el estrés: a más ansiedad, más probabilidad de sufrir un nuevo brote. Además, una vez que ha aparecido en la cara, la inseguridad y el nerviosismo por el hecho de cómo puede afectar a la apariencia física es algo muy negativo.

Remedios

Aunque la dermatitis atópica sea crónica y no se pueda curar, la buena noticia es que existen algunos remedios que te ayudarán a aliviar los síntomas de los brotes y a alargar el periodo interbrotes, para que puedas olvidarte de sus incómodos síntomas por más tiempo.

Aquí tienes algunos de los remedios más eficaces para poder calmar tu piel y llevar una vida normal.

Cremas y lociones

Una de las principales causas que desencadenan un brote es la sequedad de la piel y, por ello, es imprescindible mantener la piel siempre hidratada con cremas, lociones y bálsamos que ayuden a recuperar el equilibrio. Hoy en día, además, existen líneas hidratantes específicas para pieles sensibles con tendencias atópica que previenen y ayudan a aliviar los síntomas.

Eso sí, en caso de que los síntomas se agraven, es mejor que acudas al dermatólogo para que valore las lesiones y te prescriba un tratamiento a base de corticoides que ayude a atajar el problema de raíz.

Infusiones

Las infusiones son una excelente forma de combatir y aliviar los síntomas de la piel atópica. La manzanilla, por ejemplo, tiene propiedades antiinflamatorias y calmantes, por lo que será tu mejor aliada. Por otra parte, la cola de caballo te ayudará a mantener la piel sana y en perfecto estado alejando aquellas bacterias que puedan provocar la irritación.

Remedios caseros

Aparte de las cremas y las infusiones, también puedes recurrir a la sabiduría popular. Existen algunos remedios caseros muy útiles y eficaces que te ayudarán a tratar y a combatir los síntomas de los brotes como, por ejemplo:

  • Condimentar tus platos con cúrcuma, una especia conocida por sus propiedades antiinflamatorias.
  • Hacerte una mascarilla a base de levadura de cerveza, para mantener una óptima hidratación de la piel.
  • Comer avena, en tortitas o en copos para aliviar el picor.

Consejos para combatir la dermatitis atópica facial

Es mejor prevenir que curar y, por eso, antes de recurrir a los remedios que te he comentado en el apartado anterior, deberías poner en práctica estos consejos para evitar que se desencadene un nuevo brote de dermatitis atópica.

  • Aunque el frío reseque la piel, una vez que el brote se desencadena, es especialmente útil para calmar y aliviar la tez. Por ello, sobre todo por la noche, evita que la temperatura de tu hogar sea demasiado alta porque el sudor empeorará algunos síntomas como el picor o la irritación.
  • Además, también es recomendable que guardes las cremas y los productos de tratamiento en el frigorífico. Así, cuando te los apliques, te aportarán un mayor alivio.
  • Durante los periodos de brote, ten mucho cuidado con el maquillaje que usas. Procura siempre escoger productos para pieles sensibles que no contengan alcohol, parabenos u otros ingredientes irritantes que agraven el estado de la piel atópica.
  • Toma nota de los alimentos que pueden provocar - o empeorar - los brotes. Como hemos visto antes, la alimentación también juega un papel muy importante en la prevención y el desarrollo de esta afección cutánea.
  • El mar es uno de nuestros mayores aliados. La sal es el mejor tratamiento y, aunque al meterte en el agua, veas las estrellas y sientas un escozor insoportable, aguanta lo que puedas porque eso significa que las lesiones se están curando.
  • Relájate. Si estás muy estresado, practica yoga o meditación. Así podrás combatir el estrés y los síntomas de las dermatitis atópica facial como los picores o la irritación.
  • No te rasques. Una vez que empieces, no podrás parar y te harás incluso alguna herida. Es mejor que des pequeños golpes sobre la piel. Así calmarás los picores y evitarás dañar la epidermis.
  • Cuando salgas de la bañera, seca la piel a golpecitos con la toalla. Nunca rasques, porque podría irritar aún más la piel. Además, también es importante que apliques una crema hidratante inmediatamente para reponer los lípidos perdidos en caso de que el agua estuviera demasiado caliente.
  • Evita llevar las uñas demasiado largas. Dentro de la uña se pueden acumular impurezas y bacterias y, al rascarte, pasarán directamente a la piel, provocando una infección si hay herida.

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