Carmen Nieto

Se llevan las mechas de colores

Puede sonarte extraño, pero las mechas de colores han llegado para quedarse.

Antes de cerrarte en banda y negarte por completo a esta nueva tendencia, tienes que saber que favorecen, aportan luz y un toque rebelde y encima son reversibles ya que se van con los lavados.

Se llevan las mechas de colores

Las hemos visto en los desfiles de los mejores diseñadores: Yves Saint Laurent, Dior o Donna Karan New York y todos sabemos que lo que se muestra en los desfiles de los grandes diseñadores, tarde o temprano llega a la gente de a pie.

Se que ahora estarás algo escéptica, pero las grandes marcas profesionales de peluquería ya se han puesto las pilas y se han subido al carro de esta tendencia.
Lo mejor: te puedes probar infinidad de tonos diferentes y si no te gustan, no pasa absolutamente nada, con los lavados se quitan y listo.
Además, puedes variar según tu look sin dañar tu pelo, así que estate tranquila.

Eso sí, procura evitar las estridencias, ten en cuenta los colores que mejor te van según tu color de pelo y las zonas en las que debes aplicarlas.
Se llevan sobre todo los colores empolvados y acabado mate. Si mucho brillo, con un efecto desgastado.

Los colores más populares son los rosa palo, malva y amatista, para las más atrevidas un verde menta o azul océano.
El color de tu pelo, piel y ojos también influye. En el caso de las castañas queda muy bien una mezcla entre el verde, azul y amatista, en cambio para las rubias es mejor un rosa suave o un malva.

Las morenas y las pelirrojas estarán divinas con colores azules o verdes o una mezcla de ambos.

¿Cual es la zona donde aplicar las mechas?

Lo más favorecedor es en medios y puntas, respetando las raíces para conseguir un resultado más fresco y natural. Las más atrevidas lo aplicarán en el flequillo con dos o tres tonos acuarela para dar movimiento al cabello.

Y lo mejor de todo es que para tener unas mechas de colores no necesitas acudir a un salón de belleza o una peluquería, estas coloraciones se venden en tiendas especializadas o peluquerías y puedes hacertelo en casa.

Solo tienes que seguir estos pasos:

  1. Separar el pelo en fracciones.
  2. Aplicar el tiente en las raíces para igualar el tono base.
  3. Coger varios mechones muy finos en la zona de medios y puntas y aplicar el color con un pincel de mechas. Es recomendable hacerlo con el pelo seco.
  4. Dejarlo actuar según la intensidad de color que queramos y ¡listo!.

Más luz y color en solo 4 pasos.